
El 7 de febrero, un grupo de científicos grabó un video del avistamiento de un pez diablo negro en el mar de Tenerife, España, un hecho que rápidamente ganó atención en las redes sociales. El pez, que murió pocas horas después de aparecer en la superficie, se encontraba fuera de su hábitat natural, y se especula que pudo haber llegado allí debido a una corriente ascendente, una posible patología que afectó su habilidad para nadar o al intentar escapar de un depredador, según información de National Geographic.
Poco después de su descubrimiento, se viralizó una foto que mostraba al pez en su tamaño real, sorprendiendo a los internautas. La imagen compartida en X mostraba un ejemplar diminuto, de entre 3 y 5 centímetros de largo, mucho más pequeño de lo que muchos imaginaban. La imagen fue comparada con el tamaño de una mano, y los comentarios no se hicieron esperar.
«¿Es así de chiquito?», «me imaginaba un bicho enorme por culpa de ‘Buscando a Nemo’», «ahora quiero comprarme una pecera para tener uno de esos» y «capaz se achicó por la presión del agua» fueron algunas de las reacciones a la publicación.
A pesar de la apariencia imponente en el video, la realidad es que los machos de esta especie miden solo 3 centímetros, mientras que las hembras pueden llegar a medir hasta 18.




