
El exsenador estadounidense Bob Menéndez fue condenado el 29 de enero a 11 años de prisión por su implicación en una trama de corrupción que involucró sobornos de gobiernos extranjeros. Menéndez, quien presidió el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, fue hallado culpable de recibir sobornos a cambio de su influencia política, incluyendo lingotes de oro, dinero en efectivo y un automóvil de lujo.
Los fiscales argumentaron que el exsenador utilizó su posición para beneficiar a Egipto y Qatar, países con los que tenía fuertes vínculos. Además, se alegó que Menéndez interfirió en los procesos judiciales contra empresarios aliados a cambio de beneficios materiales. La acusación también implicó a su esposa, Nadine, quien fue grabada por el FBI mientras ofrecía sus servicios de intermediaria a un alto funcionario egipcio.
Durante la redada en su domicilio en Nueva Jersey, el FBI descubrió una caja fuerte con 13 lingotes de oro y medio millón de dólares escondidos en diferentes partes de la casa, incluidos trajes y botas. Menéndez, visiblemente afectado, se defendió en el tribunal, destacando su origen como inmigrante cubano y su dedicación al servicio público. «He perdido todo lo que me importaba», dijo, visiblemente conmovido.
El caso pone fin a una carrera de décadas del político, quien representó a Nueva Jersey en el Senado desde 2006 hasta 2024, cuando su posición se volvió insostenible tras su declaración de culpabilidad. Menéndez, uno de los principales miembros del Partido Demócrata, es también padre de Robert Menéndez, congresista demócrata de EE. UU.




