
Un total de 128 elefantes han muerto en Zimbabue desde agosto debido a la sequía ocasionada por el fenómeno meteorológico El Niño, según informó la Autoridad para la Gestión de Parques y Vida Salvaje de Zimbabue (ZimParks). La sequía, que alcanzó su punto más crítico en noviembre, ha afectado principalmente a los elefantes viejos y jóvenes, que no pueden desplazarse largas distancias para llegar a los pozos de agua. El portavoz de ZimParks, Tinashe Farawo, explicó que estos animales han sucumbido debido a la falta de recursos hídricos.
Para hacer frente a la crisis, Zimbabue lanzó un programa para sacrificar casi mil elefantes, con el fin de reducir la presión sobre los recursos naturales y proporcionar carne a las comunidades locales afectadas por la sequía. El ministro de Medio Ambiente, Sithembiso Nyoni, indicó que este sacrificio también contribuirá a disminuir los conflictos entre humanos y animales salvajes y a controlar la población de elefantes, que ronda los 100,000 en el país.
El fenómeno de El Niño ha causado un grave déficit de precipitaciones en el sur de África, afectando a más de 30 millones de personas en la región. Este fenómeno ha elevado las temperaturas, que superaron los cinco grados de la media, y ha exacerbado las condiciones de sequía. Zimbabue, hogar de la segunda mayor población de elefantes africanos de sabana, enfrenta múltiples desafíos, incluidos la pérdida de hábitats y la caza furtiva incentivada por la demanda de marfil.




