Dos sicarios irrumpieron en una celebración familiar y dispararon contra uno de los asistentes. Según testigos, uno de los atacantes habría sido prendido fuego por quienes presenciaron el ataque.

La madrugada del 6 de diciembre, San Juan de Lurigancho, un distrito declarado en emergencia, fue escenario de un crimen que conmociona por su brutalidad. Dos sicarios, a bordo de una motocicleta, irrumpieron en una fiesta y asesinaron a balazos a un hombre de aproximadamente 40 años. Sin embargo, el desenlace fue inesperado.
Los delincuentes, a bordo de una motocicleta, interrumpieron una fiesta familiar y acribillaron a tiros a uno de los invitados. En su huida, los sicarios fueron interceptados por los vecinos y lograron capturar a uno de ellos, a quien le prendieron fuego. Las autoridades investigan este violento episodio, que fue captado por cámaras de seguri
dad de la zona.
La tragedia ocurrió al amanecer en el sector Huáscar, Grupo 2, en San Juan de Lurigancho. Según información policial, alrededor de las 6 de la mañana, Javier Crisolo Cano, de 38 años, celebraba el cumpleaños de un familiar en una vivienda de la zona, cuando fue atacado brutalmente.
Dos delincuentes a bordo de una motocicleta llegaron al lugar y, de manera sorpresiva, dispararon repetidamente contra la víctima, impactándolo siete veces en la cabeza. Tras el ataque, intentaron huir, pero el conductor perdió el control del vehículo, provocando que ambos cayeran. Uno de ellos logró escapar, mientras que el presunto autor de los disparos quedó inmovilizado en el suelo.
Algunas versiones indican que los familiares de la víctima, en un intento desesperado por defenderse, retuvieron al atacante, quien aún estaba con vida, y lo prendieron fuego, causándole la muerte. El cuerpo del sicario fue trasladado al Hospital de Canto Grande, donde se confirmó su fallecimiento. Hasta el momento, su identidad no ha sido revelada, mientras las autoridades continúan con las investigaciones para dar con el cómplice que logró escapar.
En tanto, dos familiares de Javier Crisolo, identificados como David Fernando Huaytán Cano y César William Huaytán Cano, resultaron gravemente heridos y fueron trasladados a hospitales de Canto Grande, donde reciben atención médica.




