
El 20 de noviembre de 2024, el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. alertó al Gobierno de Ecuador sobre la llegada de dos mujeres, Martha Alejandra y María Verónica Montenegro, quienes transportaban una alta suma de dinero presuntamente ilícito. El 22 de noviembre, al llegar al Aeropuerto Mariscal Sucre en Quito, María Verónica fue abordada por agentes de la Policía Nacional tras mostrar signos de nerviosismo. Al abrir su maleta, encontraron USD 2,1 millones en efectivo. Las mujeres no pudieron justificar el origen del dinero con los documentos solicitados por la Aduana.
Control deficiente
El control del dinero que ingresa al país está a cargo del Servicio Nacional de Aduana (Senae). Sin embargo, tras la incautación del dinero, los agentes de aduana mostraron indiferencia hacia el caso. Cuando las hermanas presentaron documentos que intentaban justificar el origen del dinero, estos fueron considerados insuficientes por la policía. La Fiscalía intervino, solicitó acceso a las cámaras de seguridad y descubrió que algunos agentes aduaneros colaboraron para permitir el ingreso del dinero sin alertar a las autoridades. Como resultado, se detuvo a los involucrados, incluidos los agentes aduaneros.
¿Financiamiento de protestas?
El presidente Daniel Noboa observó como una «coincidencia» la llegada del dinero en un contexto de movilizaciones sociales. Sin embargo, no se ha confirmado que el dinero fuera destinado a financiar protestas. El 22 de noviembre, el juez ordenó que los USD 2,1 millones se depositaran en la Secretaría de Gestión Inmobiliaria (Inmobiliar) para su custodia mientras se lleva a cabo el proceso penal. El dinero será propiedad del Estado una vez que se emita una resolución definitiva, tras agotar todas las instancias judiciales.




