En la parroquia de Tenguel, el nombre de Rosita Ortiz es un emblema de lucha y solidaridad. Como fundadora de la Asociación de Personas con Discapacidad de su comunidad, Rosita ha trabajado incansablemente por otros. Hoy, a sus 59 años, enfrenta el desafío del Parkinson, una enfermedad que comenzó a manifestarse tras superar el COVID-19.
Desde hace cinco años, la familia Ortiz lucha contra los estragos de esta enfermedad degenerativa, que ha reducido gradualmente la movilidad y autonomía de Rosita. Su esposo, quien tuvo que dejar su empleo para cuidarla a tiempo completo, es ahora su único apoyo. La pareja subsiste gracias a un bono mensual que, aunque necesario, es insuficiente para cubrir las necesidades diarias y el tratamiento médico que Rosita requiere.
A pesar del apoyo de allegados y amigos, los recursos siguen siendo limitados. Rosita y su esposo hacen un llamado a la solidaridad de la comunidad para poder costear pañales, medicamentos y el tratamiento necesario para mejorar su calidad de vida.
Quienes deseen contribuir pueden hacerlo a través de los siguientes números: 098 513 3091 o al 099 730 4712




