A pesar de las lluvias, la sequía persiste en Cuenca: ríos siguen en niveles críticos
Las lluvias registradas los días 25 y 26 de agosto no han logrado revertir la alarmante escasez de agua en los ríos de Cuenca. La ciudad ha llegado a su día 45 de una grave sequía hidrológica, según los últimos informes de la Empresa de Telecomunicaciones, Agua Potable y Alcantarillado (ETAPA EP).
Los caudales de los cuatro principales ríos de Cuenca continúan en niveles peligrosamente bajos. El río Tomebamba, el más afectado, ha disminuido a 0,93 metros cúbicos por segundo (m³/s), frente a un nivel normal de 6,5 m³/s. El Yanuncay presenta un caudal de 1,48 m³/s, muy por debajo de su nivel habitual de 6 m³/s; el Tarqui está en 1,45 m³/s, cuando lo esperado es 3,5 m³/s; y el Machángara, con 2,53 m³/s, está lejos de su promedio normal de 4,5 m³/s.

Lluvias leves no alivian la crisis
Rigoberto Guerrero, de la Red Hidrometeorológica de ETAPA EP, explicó que las lluvias recientes, de solo 7 milímetros (mm), tuvieron un impacto marginal. Como ejemplo, el caudal del Tomebamba apenas aumentó de 0,88 m³/s a 0,93 m³/s.
«Este incremento, aunque no es significativo, ofrece un pequeño respiro, pero no es suficiente para normalizar la situación», indicó Guerrero.
Para revertir la sequía, Cuenca necesitaría al menos 10 días de lluvias continuas con la misma intensidad. Mientras tanto, ETAPA EP mantiene un protocolo frente a las sequías que contempla la suspensión temporal del suministro de agua potable si los caudales bajan del 20% de la capacidad de captación.
Pérdidas y racionamientos de agua potable
Guerrero recordó que el año pasado Cuenca enfrentó una sequía hidrológica de 118 días, lo que ha hecho que los efectos de la sequía actual sean más agudos y se presenten más temprano.
Además, ETAPA EP registra un 35% de pérdidas en el suministro de agua potable debido a fugas y daños en el sistema de distribución, un problema que buscan mitigar urgentemente. Actualmente, cada persona en Cuenca consume en promedio 200 litros de agua por día, el doble de los 100 litros recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En caso de que la ciudad experimente 15 días sin lluvias, ETAPA advierte que podrían implementarse racionamientos de agua, como ya han hecho las Juntas Administradoras de Agua Potable y Saneamiento (JAAPyS) de Baños y Proyecto Nero.
Llamado a ahorrar agua en escuelas y colegios
Santiago Peña, del Departamento de Gestión Ambiental de ETAPA EP, hizo un llamado a estudiantes y autoridades educativas a reducir el consumo de agua. Peña enfatizó la necesidad de que el agua potable sea utilizada exclusivamente para consumo humano, advirtiendo sobre el uso indebido en actividades como el riego de cultivos o el lavado de vehículos, especialmente en zonas rurales.
Impacto ambiental de la sequía
Armando Martínez, biólogo, comparó la función de los ríos y humedales con la de los riñones en el cuerpo humano. Según Martínez, cuando los caudales disminuyen o se secan, el ambiente sufre alteraciones graves que pueden derivar en enfermedades debido a la contaminación.
«La falta de agua en los ríos provoca la muerte de cientos de peces, anfibios y microorganismos, lo que puede desencadenar serios problemas de contaminación. La descomposición de la materia orgánica hace que los ríos comiencen a emitir olores fuertes y penetrantes, lo que se agrava cuando se vierten desechos en ellos», advirtió Martínez.
Racionamiento en el Proyecto Nero
La Junta Administradora de Agua Potable (JAAP) del Proyecto Nero, que atiende a unas 40,000 personas, ha implementado racionamientos de hasta 12 horas diarias debido a la falta de lluvias.
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