
El embalse de Mazar ha logrado recuperarse después de varios meses de sequía, que en 2024 causaron apagones de hasta 14 horas diarias en Ecuador. El 4 de febrero alcanzó una cota de 2 151 metros sobre el nivel del mar, estando a solo dos metros de su cota máxima de 2 153 metros. Esta mejora en el nivel de agua ha sido crucial para el sistema eléctrico del país.
Entre octubre y noviembre, el nivel del embalse era de 2 110 metros, lo que dificultó el funcionamiento de tres centrales hidroeléctricas que generan más de 1 700 megavatios, cubriendo aproximadamente un tercio de la demanda eléctrica nacional. El embalse de Mazar, el segundo más grande de Ecuador, es vital para el suministro de energía, y su recuperación ha permitido garantizar el servicio eléctrico por al menos tres meses más.
Aunque el 4 de febrero el embalse de Mazar no produjo energía, las centrales Molino, Sopladora y Minas San Francisco generaron un total de 1 059,69 MWh. Con la cantidad de agua almacenada en Mazar, se espera que las centrales hidroeléctricas puedan seguir operando, incluso si los afluentes disminuyen a niveles mínimos en los próximos meses.




