
El Gobierno de España ha prohibido el uso de las bases militares de Rota y Morón para la operación bélica de Estados Unidos contra Irán. La decisión se adoptó al invocar el convenio bilateral de defensa que permite a la parte española vetar despliegues que no estén amparados en el tratado ni en la Carta de la ONU.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, aseguró que “España tiene la última palabra” sobre el uso de estas instalaciones, al tratarse de bases de soberanía española y uso conjunto. En la misma línea, la ministra de Defensa, Margarita Robles, afirmó de forma tajante que no se ha prestado ningún tipo de asistencia desde Rota y Morón en la actual escalada militar.
Tras la decisión, Washington habría comenzado a trasladar aviones cisterna a bases en Alemania mientras busca alternativas logísticas. La medida se produce en medio de una escalada de consecuencias imprevisibles, marcada por la tensión en el estratégico estrecho de Ormuz y el alza en los precios del petróleo.




