
Lo que debía ser un regreso tranquilo a casa terminó en una verdadera pesadilla para Andrés (nombre protegido), un hombre de 33 años que fue víctima de un brutal secuestro junto a su esposa e hijo de 2 años, la tarde del sábado 7 de junio, en el sector Rayito de Luz, en Machala.
La familia fue interceptada por hombres armados que los obligaron a subir a un vehículo plateado. Luego fueron llevados a una vivienda oculta en la zona de Los Algarrobos, donde Andrés fue atado, amenazado y sometido a torturas, incluida la mutilación de parte de un dedo. Los secuestradores creían que él era el propietario de un hostal. Poco después, le dijeron que se habían equivocado de persona.
El rescate se produjo la noche del domingo 8 de junio, cuando la Policía Nacional, alertada por vecinos, llegó a una vivienda con fachada improvisada y un árbol de mango en la entrada. Los agentes del subcircuito Katyas 1 detectaron movimientos extraños y sorprendieron a uno de los sospechosos intentando escapar.
Dentro del inmueble hallaron a la familia aún retenida y a uno de los captores armado. En otra casa cercana se incautaron una pistola calibre 380 y un celular. Las autoridades capturaron a dos personas: Brando Arnol C., de 25 años, y un adolescente de 14 años identificado como Alan. Ambos fueron puestos a disposición judicial, mientras continúan las investigaciones para localizar al resto de la banda.
Pese al trauma, la familia fue rescatada con vida y recibió atención médica. El caso ha causado conmoción en la comunidad por la brutalidad del ataque y el hecho de que todo fue producto de una confusión.
Fuente: Cardenal




