
Ecuador atraviesa una transformación demográfica sin precedentes, marcada por una drástica caída en la tasa de fecundidad, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) en su revisión de 2024. El promedio de hijos por mujer pasó de 6,8 en 1950 a 1,79 en la actualidad, ubicándose por debajo de la tasa de reemplazo poblacional de 2,1, lo que anticipa un progresivo envejecimiento de la población.
Este descenso se atribuye a factores como el mayor acceso a métodos anticonceptivos, el aumento del nivel educativo, la disminución de matrimonios y la creciente participación de las mujeres en el mercado laboral. Provincias como Pichincha, Galápagos, Cotopaxi e Imbabura registran las tasas más bajas de natalidad, mientras que en la Amazonía aún se superan los niveles de reemplazo.
Paralelamente, el país evidencia un incremento sostenido de adultos mayores, especialmente en provincias de la Sierra, en un contexto en el que las proyecciones apuntan a un crecimiento poblacional más lento hacia 2050, junto con una reducción de la población joven y un aumento de la esperanza de vida.




