Tras más de una semana de angustia en San Mateo y Manta, se confirma un milagro en el Pacífico: 16 pescadores mantenses desaparecidos fueron rescatados con vida por la Marina de El Salvador, tras el incendio y naufragio de la embarcación “Negra Francisca Duarte II” en altamar.

Los tripulantes, que faenaban cerca de Galápagos, llevaban días a la deriva, sin contacto con sus familiares, en una situación de extrema vulnerabilidad. La noticia despertó un alivio inmenso en las casas de Manta, donde madres, esposas e hijos habían vivido jornadas de protestas, vigilias y reclamos por la falta de información oficial sobre su paradero.
La Marina salvadoreña los localizó en aguas internacionales, los rescató y ahora los traslada a puerto para brindarles atención médica y apoyo consular. El Gobierno ecuatoriano y las autoridades de El Salvador coordinan la repatriación de los 16 náufragos, mientras se intensifican las investigaciones para determinar cómo se originó el siniestro que dejó el barco en llamas y luego desaparecido en el océano.

Las familias piden transparencia y respuestas, pero, por ahora, celebran el regreso con vida de sus seres queridos tras un episodio que movilizó a toda la ciudad y puso en el centro la seguridad de los pescadores artesanales de la costa ecuatoriana




