
Las recientes inundaciones en el sector El Quemado pusieron a prueba las medidas de bioseguridad activadas tras la detección del Fusarium Raza 4 Tropical (R4T), considerado una de las mayores amenazas para la producción mundial de banano. El agua rebasó parte del muro de contención construido para evitar la dispersión del hongo desde la finca La Carolina, conocida como zona cero del primer brote confirmado en Ecuador.
Productores de la zona expresaron preocupación debido a que el hongo se propaga a través de partículas de suelo infectado y puede ser transportado por el agua, especialmente en escenarios de inundación prolongada. Aunque hasta el momento no se han detectado nuevos focos, los agricultores mantienen estrictas medidas de desinfección y vigilancia.
El brote fue confirmado oficialmente en diciembre de 2025 y desde entonces la Agrocalidad implementó un cerco sanitario con controles de bioseguridad permanentes. Sin embargo, la temporada invernal incrementa el riesgo en una zona históricamente vulnerable a inundaciones, lo que mantiene en alerta a uno de los sectores productivos más importantes del país.




