
La ONU alerta que el mercado de la cocaína es el de más rápido crecimiento global, impulsado por el aumento de cultivos en Colombia y una demanda en expansión en África y Asia.
El mercado mundial de la cocaína atraviesa su mayor expansión histórica. Según el último informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), publicado en Viena, la producción global habría superado las 3.700 toneladas en 2023, un 34 % más que en 2022, marcando un crecimiento sin precedentes.
El organismo, que forma parte del sistema de la Naciones Unidas, atribuye esta escalada principalmente al aumento de los cultivos ilícitos y la capacidad de producción en Colombia, país que continúa siendo el epicentro de la oferta mundial.
Pero la expansión no es solo productiva. El consumo también crece de forma sostenida y cada vez más global. Entre 2013 y 2023, el número de consumidores pasó de 17 a 25 millones de personas en el mundo, con nuevas señales de expansión hacia África y Asia.
Aunque Europa y América del Norte siguen siendo los principales mercados, Europa occidental y central se consolidó por quinto año consecutivo como el mayor destino de cocaína, superando a Norteamérica en incautaciones. Entre 2019 y 2024 se decomisaron 1.826 toneladas de droga con destino a puertos europeos, de las cuales el 82 % (1.487 toneladas) correspondió a cocaína.
El informe también advierte que África dejó de ser solo una zona de tránsito. Las incautaciones en ese continente crecieron un 48 % en 2023, mientras el consumo aumenta especialmente en África Occidental, Central y Austral, donde miles de personas ya reciben tratamiento por trastornos asociados al uso de esta droga.
La JIFE alerta que el mercado ya alcanza prácticamente todas las regiones del planeta, confirmando que la cocaína es hoy la droga ilícita con mayor expansión a escala global.




