
En Ecuador, las mascotas dejaron de ser solo animales de compañía para convertirse en miembros fundamentales de la familia. Según el Instituto Ecuatoriano de Estadísticas y Censos (INEC), 4,1 millones de hogares tienen al menos una mascota, y más de dos millones de niños y niñas conviven con perros o gatos.
Esta tendencia va en aumento. «Ahora, la gente ya no tiene hijos. Prefieren los denominados ‘perrhijos’ o ‘gathijos’», afirma Iván Pérez, presidente del Colegio de Médicos Veterinarios de Pichincha. En muchos hogares, ya se destina mensualmente un presupuesto para comida, medicina y servicios veterinarios, como parte de la economía familiar.
Este fenómeno también dinamiza la economía. En 2022, el sector generó USD 27 millones y 1.370 empleos; en 2023, USD 30,4 millones y 1.491 plazas laborales, según cifras del INEC. Estas actividades incluyen hospitales, clínicas, consultorios, atención a domicilio y quirófanos veterinarios.
Pichincha lidera en negocios enfocados en mascotas, y esto se evidencia en la vida cotidiana: miles de personas pasean, cuidan y atienden a sus animales en parques, barrios y servicios especializados.
Las mascotas ya no solo llenan vacíos emocionales: también alimentan un mercado creciente en Ecuador.




