
En los campos del sur de Chile, una nueva variedad de arroz está marcando un hito en la agricultura local: el Jaspe Flar, una semilla resistente a climas extremos que permite producir el cereal sin necesidad de inundar los campos, reduciendo el uso de agua en un 50%.
La técnica fue desarrollada por la científica chilena Karla Cordero, del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), en respuesta a la sequía que afecta al país desde hace 15 años. El nuevo arroz, resultado del cruce entre una semilla chilena y otra rusa, fue sembrado bajo el Sistema de Intensificación del Cultivo de Arroz (SRI), que reemplaza la inundación permanente por riego intermitente.
En la región de Ñuble, el agricultor Javier Muñoz logró aplicar exitosamente esta técnica, manteniendo la productividad de su cosecha con la mitad del agua habitualmente requerida.
Presentado en el Congreso Mundial del Arroz 2023, el Jaspe Flar saldrá al mercado próximamente tras un acuerdo con una empresa privada, y será probado también en Brasil, Uruguay y Ecuador, en colaboración con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura.
Según expertos, esta innovación no solo representa una solución concreta frente a la crisis hídrica, sino que abre una vía sostenible para la producción de arroz a nivel global.




