
Katy Perry vivió una experiencia inolvidable al formar parte de la misión número 11 de Blue Origin, lanzada desde Texas. El vuelo duró 11 minutos y fue realizado en el cohete reutilizable New Shepard, propiedad de Jeff Bezos.
Junto a ella viajaron la ingeniera Aisha Bowe, la periodista Lauren Sánchez, la presentadora Gayle King, la activista Amanda Nguyen y la cineasta Kerianne Flynn, en la primera tripulación integrada solo por mujeres desde 1963.
Perry expresó que el viaje la conectó profundamente con su amor propio y comparó la experiencia con convertirse en madre. Llevó una flor como símbolo de su vínculo con la Tierra y cantó What a Wonderful World en órbita. Al regresar, anunció que escribirá una canción inspirada en su aventura espacial.




